En el gran santuario de Munakata (en la ciudad de Munakata de la prefectura de Fukuoka) están consagradas las tres diosas que nacieron cuando las grandes deidades Amaterasu y Susanoo celebraron un ritual de adivinación. Se trata de Tagorihime, Tagitsuhime e Ichikishimahime, también conocidas como las tres diosas de Munakata.

No te olvides de seguirnos en facebook.

El gran santuario de Munakata consta de tres santuarios: Okitsumiya (isla de Okinoshima), donde está consagrada la diosa Tagorihime, Nakatsumiya (isla de Ōshima), dedicado a la diosa Tagitsuhime, y Hetsumiya (Tashima, en la isla principal de Kyūshu), donde se venera a la diosa Ichikishimahime.

El gran santuario de Munakata: tesoros en medio del mar

El gran santuario de Munakata

La región de Munakata está frente al mar de Genkai, en aguas entre el territorio japonés y el continente asiático. Gracias a la cercanía con China y la península coreana, la zona fue una importante puerta de entrada de la cultura y bienes del continente. En la crónica histórica Nihon Shoki se menciona que las tres diosas descendieron a la Tierra para ayudar a los emperadores en su política.

El mar de Genkai es conocido por sus aguas bravas, razón por la cual se ha venerado a las diosas de la seguridad de navegación y de ahí que, posteriormente, también fueran consideradas como guardianas de los caminos en general. No existe una fecha precisa de la fundación del gran santuario de Munakata, pero ya aparece en el Kojiki, la primera crónica de Japón.

Debido a su antigüedad, este complejo de santuarios cuenta con muchas piezas de gran valor cultural y es también un sitio relevante para la arqueología del sintoísmo, la historia del arte y la de las religiones de Japón.

El gran santuario de Munakata

Especialmente significativos son los descubrimientos en la isla de Okinoshima que alberga el santuario de Okitsumiya, que está en un acantilado a unos 50 km de la costa en medio de las aguas bravas del mar de Genkai, ya que en la antigüedad estaba prohibido profanar la isla y, por supuesto, tampoco se permitía que se hicieran estudios científicos.

En 1954 se aprobó al fin un estudio arqueológico en la zona. Lo que hallaron los investigadores en este lugar aislado durante más de mil años fue impresionante. A lo largo de varias investigaciones se encontraron vestigios de rituales que datan del periodo Kofun (del año 300-538, aprox.) hasta principios del periodo Heian (794-1185) y otros tesoros sagrados, que ascienden en total a más de 80.000 piezas.

Muchas de ellas fueron designadas como tesoros nacionales o bienes de importancia cultural para Japón y la isla es conocida como el Shōsōin de los mares, en referencia a una edificación en Nara que alberga muchísimos tesoros. Gracias a esas excavaciones se pudo comprobar que el Estado celebraba rituales religiosos en el gran santuario de Munakata.

El gran santuario de Munakata

Esta es una prueba de la importancia que tuvo esta vía de navegación que unía Japón con China y Corea, teoría que se refuerza con el hecho de que no se encontraron objetos posteriores a la suspensión de las misiones japonesas a la dinastía china de Tang.

Puede que también te interese: ROBOT CAMARERO en un restaurante de RAMEN

En el año 2017, la Unesco designó como Patrimonio de la Humanidad a la isla sagrada de Okinoshima y otros lugares relacionados de la zona de Munakata. El gran santuario de Munakata es el corazón de este grupo de ruinas y también es patrimonio cultural de importancia en lo que respecta a los intercambios entre el continente asiático y Japón del siglo IV al IX.