Una misiva amistosa, pero también una velada amenaza. El bakufu o gobierno del shōgun informó a la Corte Imperial de Kioto, que era donde se tomaban las decisiones sobre asuntos diplomáticos, y en la Corte se decidió dar la callada por respuesta.

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Una Misiva Amistosa | Pero También una Velada Amenaza

El bakufu hizo suya esta actitud y, sin entregar ninguna carta, hizo volver a su país a la embajada de Yuan, que había estado esperando en la delegación gubernamental de Dazai (Kyūshū). Kublai Kan no desistió y continuó enviando embajadas, pese a que nunca obtenía respuesta por parte japonesa.

¿A qué se debía ese empecinamiento en negarse a mantener relaciones diplomáticas con Yuan? El experto en historia de Japón Arai Takashige, profesor honorario de la Universidad Dokkyō ofrece su opinión.

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“Los estadistas de la época ignoraban completamente la coyuntura internacional y su experiencia en contactos con otras naciones era prácticamente nula. Esa ignorancia, esa inexperiencia les impedía reaccionar con flexibilidad ante un documento diplomático extranjero. Algo así era inevitable, dada su absoluta falta de experiencia en esos asuntos, pero demuestra también su ignorancia de las costumbres y técnicas diplomáticas” (en Sensō no Nihon-shi 7: Mōko shūrai, (“Tomo 7 de Historia bélica de Japón: la invasión mongola”; editorial Yoshikawa Kōbun-kan).

Japón era, dicho claramente, un país muy torpe en asuntos diplomáticos. Si hubiera tenido una idea al menos la gran extensión que había alcanzado Yuan y de cómo aventajaba a Japón en poderío nacional, el bakufu habría reaccionado de otro modo.

Pero hay que entender que, en aquella época, los “cerebros” de Japón en ese campo eran los monjes budistas de Song del Sur y sus discípulos, que, pensando siempre en cómo defender su país, que estaba siendo atacado, transmitían a Japón deliberadamente la imagen de que Yuan era un reino sin importancia, de escasa entidad.

Es, pues, posible, que la capacidad de decisión de los estadistas japoneses se viera muy mermada por aquellos informes.