¿Sabías qué el Zōjōji llegó a ocupar 82 hectáreas? La extensión del templo Zōjōji aumentaba con cada nuevo mausoleo para un shogun Tokugawa. El portal Sangedatsumon, que ahora es la puerta principal, era originalmente un portal en el centro del recinto.

El antiguo portal principal, Daimon, se encuentra en las inmediaciones de la estación de metro del mismo nombre de las líneas Toei Asakusa y Ōedo. La distancia que separaba el portal Sangedatsumon del Daimon, en dirección este, era de 108 ken (unos 195 metros), la misma cifra que los 108 pensamientos mundanos según la tradición budista.

¿Sabías qué el Zōjōji llegó a ocupar 82 hectáreas?

¿Sabías qué el Zōjōji llegó a ocupar 82 hectáreas?

En ese trecho se encontraban muchos subtemplos. Hacia el norte, el templo se extendía hasta la avenida del portal Onarimon, donde ahora se ubica el estacionamiento del Tokyo Prince Hotel. Este portal es conocido porque también comparte nombre con una estación del metro de la línea Toei Mita y porque originalmente era la entrada exclusiva de los shogunes.

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¿Sabías qué el Zōjōji llegó a ocupar 82 hectáreas?

Hacia el sur, el Zōjōji se extendía hasta lo que ahora es el parque de Shiba y los terrenos del The Prince Park Tower Tokyo y, al oeste, hasta los pies de la torre de Tokio. En total, el templo ocupaba más de 82 hectáreas. En su interior había 48 subtemplos y 100 dormitorios para 3.000 monjes ascetas que se encontraban permanentemente ahí.

Además, el templo poseía propiedades en lugares como Komagome, Meguro y Kawasaki, donde producían más de 10.000 koku de arroz. El recinto del templo está repleto de encuentros y descubrimientos que le harán perder la noción del tiempo.

Para su visita proponemos la siguiente ruta: primero, purifique sus manos, cuerpo y espíritu en el pabellón de abluciones, que es parte del mausoleo Seiyō-in, en honor de Tsunashige, tercer hijo de Iemitsu y señor feudal de Kōfu. Enfrente encontrará un monumental campanario que alberga una campana acuñada en 1673, una de las más grandes del este de Japón.

Entre otras construcciones que sobrevivieron a la destrucción de la Segunda Guerra Mundial se pueden mencionar el portal Kuromon, construido entre los años 1648 y 1652, y el repositorio de sutras que fue construido en 1613 y reconstruido en 1799.

Además del pabellón principal, también debe visitar el pabellón Ankoku que toma su denominación del nombre póstumo de Ieyasu, Ankoku-in. En el centro se encuentra una estatua negra secreta de Bodhisatva que se exhibe al público en contadas ocasiones. La estatua es una obra del monje Genshin (942-1047), quien estableció los principios de la secta Jōdo.

Ieyasu sentía especial fervor por esta, su buda de cabecera. Tanto en las tejas del pabellón Ankoku como en el portal Inuki del sepulcro de los shogunes Tokugawa, entre otros lugares, están grabadas malvas de tres hojas. Uno de los atractivos de visitar el Zōjōji es buscar el blasón de los Tokugawa en su templo familiar.