Los colores del otoño o “momiji” es uno de los mayores atractivos de Japón durante los meses de octubre, noviembre y diciembre. El cambio de color de los arces y otros árboles crea una atmósfera mágica y pintoresca en cada rincón del país.

Visitar lugares famosos por sus colores del otoño es una costumbre japonesa muy antigua. Hemos viajado en numerosas ocasiones a Japón en otoño, durante la época del momiji, y realmente nos fascina. Con este artículo intentaremos explicar en qué consiste la tradición del “momiji” para así convencerte de que elijas el otoño para viajar a Japón.

“Momiji”: Los Colores Del Otoño

Ya hemos comentado en otras ocasiones que el otoño es probablemente la mejor época para viajar a Japón. De hecho, nuestros primeros viajes fueron en otoño. Las estampas de las que se puede disfrutar son posiblemente las más impresionantes del año, junto con las del florecer de los cerezos.

Una de las imágenes más típicas de Japón es la de centenarios templos cubiertos por frondosa arboleda roja.

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Ello es debido a que uno de los árboles más extendidos por todo Japón es el arce, cuyas hojas pasan de un verde intenso desde finales de la primavera, a un rojo intenso hasta que se caen (el tono más o menos rojizo depende de la variedad de arce de la que se trate).

Por todo ello, la época del “momiji” o contemplación de los colores del otoño es, para nosotros, inolvidable. Un espectáculo de la naturaleza que, mezclado con la belleza de los parajes y los preciosos templos y jardines japoneses, nunca se olvida después de vivirlo.

El momiji (紅葉) o kōyō (紅葉) es un término japonés que significa “el cambio del color de los árboles en otoño“.

Kioto

Aunque en japonés se escriben igual, la pronunciación kōyō hace referencia al cambio de color de todos los árboles durante el otoño mientras que el término momiji (que también se escribe habitualmente もみじ) se refiere concretamente al cambio de color de las hojas de los arces.

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