El Monte Fuji. Podríamos pensar que en poco tiempo será difícil ver sus obras en redes sociales, pero el propio señor Hashimuki asegura que su trabajo no podría existir de no ser por ellas. Él considera que hay muchos fotógrafos especializados en el monte Fuji y que el trabajo de Ōyama Yukio es particularmente difícil de superar.

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El Monte Fuji | Una Red Enorme | Redes Sociales

Una Fotografía del Monte

Por esa misma razón, asegura que quiere dedicarse a perfeccionar su estilo único. Las redes sociales hicieron posible que Hashimuki consiguiera notoriedad rápidamente y ampliara sus horizontes de trabajo.

Por si fuera poco, agrega, las redes le permiten compartir su pasión por el monte Fuji con otras personas en tiempo real, algo que no podría hacer a través de colecciones de fotografías o de exposiciones. Uno de los tesoros más grandes que la fotografía le ha regalado a Hashimuki es el poder convivir con otras personas que también aman el monte Fuji.

Una fotografía del monte Fuji cubierto con una nube que se hizo viral en todo el mundo

Pudo afianzar su amistad con aquellos que conoció a través de redes sociales gracias a que coincidían en sesiones fotográficas o eventos. De no ser por la tecnología, no se habrían podido encontrar personas de tan diversos orígenes y generaciones.

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Una fotografía del monte Fuji cubierto con una nube que se hizo viral en todo el mundo

Hashimuki dice que las conversaciones con sus compañeros durante las sesiones facilitan el arduo trabajo que representa tomar fotografías en exteriores y que, además, hay otros beneficios, como la posibilidad que tuvo de alquilar una avioneta Cessna junto con sus amigos para alcanzar su sueño de hacer tomas aéreas.

Hashimuki cree que el monte Fuji es la mejor red, ya que le ha permitido ampliar sus horizontes y conocer a muchas personas. Agrega que en esta montaña se respira un ambiente sacro, algo lógico, ya que ha sido adorada desde la antigüedad y que él mismo es un visitante fiel del gran santuario de Sengen, al que siempre va a orar.

Una fotografía del monte Fuji cubierto con una nube que se hizo viral en todo el mundo

La deidad consagrada en este es Konohana-no-Sakuyahime, por lo que tomando el monte Fuji por una mujer, él quiere seguir encontrando facetas hermosas de esta montaña. En el Año Nuevo 2021, Hashimuki escribió en una tablilla votiva su deseo de publicar una colección de fotografías en el santuario.

Poco después, recibió una oferta por parte de una editorial y pudo dar el primer paso para hacerlo realidad. Hashimuki no solo padece la enfermedad del monte Fuji, sino que además su amor es correspondido.