La monarquía hereditaria más antigua del mundo. El papel de los Emperadores en la preservación de elementos de la cultura tradicional como los poemas waka y las ceremonias imperiales que se vienen celebrando desde tiempos antiguos, como las oraciones de Año Nuevo, se consideran labores públicas de gran importancia.

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La monarquía hereditaria más antigua del mundo

La monarquía hereditaria

Además, los monarcas dedican el tiempo que les queda al estudio de diversas disciplinas. El Emperador actual representa la generación 126 de una línea genealógica tradicional que se basa en diferentes mitos, algunos de los cuales pueden encontrarse en documentos históricos como el Nihonshoki, o Crónicas de Japón, que data del año 720.

Sin embargo, desde la coronación del Emperador Jimmu, supuestamente en el año 660 antes de Cristo, hasta aproximadamente el siglo VI, no se dispone de información concluyente sobre la existencia real de una gran cantidad de monarcas.

La Familia Imperial de Japón

Según la mitología, los orígenes del Emperador Jimmu se remontan a la diosa Amaterasu, de quien provendrían los tres tesoros de la religión sintoísta –un espejo, una joya y una espada–, profesada por los sucesivos monarcas japoneses. El término “Casa Imperial” alude tanto al Emperador como a su familia.

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Los integrantes de la Familia Imperial carecen de apellido, por lo que solo utilizan su nombre a la hora de firmar. El Emperador Shōwa era conocido en vida como el Emperador Hirohito. Los monarcas japoneses solo son nombrados por el nombre de su era de manera póstuma. La actual pareja imperial es conocida como Naruhito y Masako.

Los padres de Naruhito son nombrados ahora como el Emperador Emérito Akihito y la Emperatriz Emérita Michiko.