Refugio de la biodiversidad. Las islas del sur de Japón registradas como bien natural formaron parte del continente eurasiático, pero se separaron del mismo en el pasado. Este conjunto consiste en cinco áreas de cuatro islas que destacan por sus extensas selvas subtropicales y sus ecosistemas únicos.

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Refugio de la biodiversidad | Patrimonios de la Humanidad

En estas zonas habitan 95 especies incluidas en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, entre ellas el conejo de Amami que vive en Amami Ōshima y Tokunoshima, el rascón de Okinawa en el norte de la isla de Okinawa, y el gato de Iriomote en Iriomotejima.

El valor de la rica biodiversidad de la zona fue reconocido en el momento de su inclusión en la lista del Patrimonio de la Humanidad. El Gobierno de Japón revisó la presentación de las islas respecto a un intento anterior para que fueran designadas como patrimonio en 2018 para centrarse en la biodiversidad.

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La pandemia de la COVID-19 retrasó el registro exitoso de este bien de 2020 a 2021. Con estos dos nuevos patrimonios en el norte y el sur del país, Japón cuenta ya con un total de 25 patrimonios de la humanidad, de los que cinco son bienes naturales.