Iwachū rompe con la imagen que se tiene habitualmente de los fabricantes de artículos tradicionales y ha flexibilizado el enfoque de su actividad para confeccionar productos con diseños contemporáneos.

Antes de seguir leyendo debes saber que esto es una segunda parte, aquí puedes leer la primera.

Iwachū Y El Respeto Por Las Técnicas Tradicionales Del Nambu Tekki

Iwachū

No obstante, su directora representativa, Iwashimizu Yayoi, puntualiza que el mayor patrimonio de Iwachū es precisamente la tradición que ha ido acumulando en el contexto histórico de la región.

La firma tiene una plantilla de seis maestros, uno de los cuales ostenta el título de artesano tradicional, y hace sus productos siguiendo las técnicas antiguas que ha ido heredando con el paso del tiempo. En Iwachū Tekkikan, situado a las afueras de Morioka, divulgan, además de la historia y la elaboración del Nambu tekki, la cultura y las costumbres de la ciudad.

El edificio alberga una exposición de artículos de gran valor, entre ellos los utensilios empleados en la fabricación y varias teteras gigantes, mientras que en el taller aledaño se puede ver trabajar a los experimentados maestros.

Iwachū

Los orígenes del Nambu tekki se remontan a principios del período Edo, cuando el señor Nambu, del feudo de Morioka, les dio trabajo a varios maestros fundidores de Kioto y Kōshū (Yamanashi en la actualidad).

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En el siglo XVIII el té verde se puso de moda, de ahí que las teteras de hierro que llevaban asa y eran de un tamaño pequeño se popularizaran incluso entre los plebeyos. Estos modelos se han convertido en el prototipo de las “teteras de hierro tradicionales” que fabrica Iwachū en la actualidad.

Iwachū

Las teteras de hierro de Nambu tekki son un buen ejemplo de las técnicas de los artesanos al servicio de la practicidad. Por ejemplo, gracias a la técnica kamayaki, que consiste en usar las brasas a alta temperatura, se evita que se forme orín mediante la aplicación de un revestimiento de óxido en el interior de las teteras de hierro.

Aunque su aspecto es solemne, los artesanos hacen todo lo posible para aligerar el metal; de hecho, en comparación con los modelos que se fabrican en serie, los suyos son en torno a un 30 % menos pesados. Este método, con más de un centenar de procesos de fabricación, permite elaborar unos productos de artesanía para toda la vida muy prácticos y bonitos.