El contexto de la situación. Los motivos por los que las empresas incurren en el cobro indebido de subvenciones públicas van desde actuar con mala fe para suplir los ingresos con dichas ayudas hasta tomar medidas desesperadas ante una situación financiera acuciante.

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El Contexto de la Situación

World Air-Sea Service, cuyo presidente lideraba la Asociación Japonesa de Agencias de Viajes, es sospechosa del cobro indebido de 177,5 millones de yenes. Las ventas de viajes internacionales, su punto fuerte, fueron prácticamente nulas y 2020 fue el primer año fiscal que se saldó con pérdidas desde la fundación de la empresa.

El informe provisional del Comité de Investigación refleja las verdaderas intenciones de la alta dirección: “El subsidio por un día de descanso laboral equivale a varios cientos de miles de yenes de ventas”. Los “agujeros” del sistema de ayudas públicas también contribuyen a la apropiación indebida de fondos.

Kawamori Katsuhiko, experto de asuntos laborales y sociales, lo explica así: “En la crisis financiera de 2008, se impusieron unas condiciones bastante estrictas para percibir el subsidio de empleo. Sin embargo, los criterios se relajaron al considerarse que, de otro modo, no se podría ayudar a las empresas y personas que tuvieran dificultades a causa de la pandemia”.

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Por ejemplo, como excepción durante la crisis sanitaria, se incluyó a los trabajadores por horas y a tiempo parcial con jornadas de menos de 20 horas semanales y sin seguro de empleo para que también pudieran beneficiarse de la ayuda.

Este cambio generó un “punto ciego” al permitir solicitar la ayuda con nombres inventados que no se encontraban en el registro del seguro de empleo. “La Oficina de Asuntos Laborales no lo pasa por alto y lo investiga sin falta”, asegura Kawamori.

Cuando se detecta un cobro indebido, no solo se exige la devolución del monto percibido, sino que se impone una multa y se toman medidas que erosionan la reputación de la empresa, como publicar su nombre o denunciarla. “La percepción indebida no se condona de ningún modo y no conlleva ningún beneficio para la continuidad del negocio”, sentencia el experto.