El lema del bar Shinoya es “un lugar para saborear Fukushima”, ya que en sus platos se utilizan verduras y pescados frescos de la región, además de ofrecer sakes y otros productos locales. Originalmente, Shinohara trabajaba en una sucursal de una cadena de bares frente a la estación de Kōriyama.

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El Lema Del Bar Shinoya Es “Un Lugar Para Saborear Fukushima”

Nos dice que este empleo le ofrecía estabilidad económica, pero que al tener una carta común en todo el país no podía cumplir los deseos de aquellos clientes que le pedían beber un sake poco común de Fukushima, ni de aquellos que querían saborear un plato típico de Kōriyama.

Después del desastre, con la burbuja de la reconstrucción, la estación de Kōriyama recobró su vitalidad gracias a los empleados de las empresas de la construcción. Sin embargo, también se percibía la amenaza de que los agricultores locales podrían desaparecer.

En el año 2014, Shinohara decidió independizarse e inauguró un local cerca de la estación de Kōriyama en el que ofrece sakes y platos que usan ingredientes de Fukushima. Su estilo de trabajo se basa en visitar las granjas y hablar directamente con los productores.

También dialoga con ellos sobre qué tipos de platos son más adecuados para aprovechar el sabor de sus ingredientes y les pide degustar los platos que pretende introducir en la carta. Un año después de inaugurar su primera sucursal pudo abrir la segunda.

Shinohara nos dice que desea que más personas conozcan los ingredientes que se producen en Fukushima y que confía en que él es el indicado para esta tarea ya que ha establecido un trato directo con los productores. Hoy también ha comenzado a aventurarse a las ventas al por mayor y vía internet.

El Lema Del Bar

Por otra parte, la pandemia del coronavirus ha asestado un duro golpe a los restaurantes y bares. El bar Shinoya ha tenido que suspender o reducir sus horarios de servicio y, como consecuencia, sus ventas han caído un 70 %.

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Por esa razón, cuando Ōtake, de la granja Nikkei Farm, recibió la solicitud para nuestro reportaje, no dudó en llamar a su amigo Shinohara para que nos acompañara.

Ōtake recuerda que, tras el desastre, los agricultores se encontraban en una muy mala situación, mientras que los restaurantes, bares y firmas de construcción se beneficiaban de la burbuja de la reconstrucción. En esos momentos, señala, sintió que se había quedado solo, pero Shinohara, con su apoyo, lo animó a no darse por vencido.

“Como consecuencia de la pandemia”, dice Ōtake, “hemos tenido que pasar más tiempo en nuestras casas, pero, a pesar de la situación, tenemos garantizada una ruta de venta para nuestros productos por la demanda de los hogares y es hora de agradecer los favores recibidos”. Shinohara tampoco se ha quedado con los brazos cruzados.

En enero inauguró la verdulería Shun-sen-choku Shokusai Shinoya, en la ciudad de Kōriyama. En su establecimiento ofrece recetas perfectas para sacar el mayor provecho a las verduras, algo que ha tenido gran aceptación entre los consumidores locales.